Finalmente Roberto había quedado satisfecho al introducir un buen trozo de la punta plana del pico por debajo de la persiana. Se enderezó y se colocó las manos en los riñones arqueando la espalda para estirarla pues la sentía algo entumecida por la posición encorvada. Después de estos ejercicios rudimentarios, era el momento de agarrar el mango y hacer palanca con todo su peso para ver si podía hacer saltar el cierre que mantenía la persiana anclada al suelo.
Roberto se aferró al mango con fuerza y tiró todo su cuerpo hacia atrás acompañando con la fuerza de sus brazos. La persiana empezó a levantarse ligeramente por el lado en que el pico estaba introducido, sin embargo el anclaje se resistía a ceder. La persiana metálica se doblaba poco a poco, cediendo centímetro a centímetro, pero Roberto no conseguía que la cerradura saltase, haciendo accesible toda aquella cantidad de bienes que tan útiles le resultarían. Pese a la fuerza que se estaba ejerciendo, la persiana tan sólo se había alzado unos centímetros, por los que no reptaría ni una rata famélica. No había dudas, algo estaba fallando. Su plan magistral no estaba funcionando. Aquella maldita persiana había resultado ser un rival mucho más duro de lo imaginado.
Paró en su empeño y dio por perdido el primer asalto. Roberto se levantó y resopló debido al esfuerzo realizado. Allí de pie, se detuvo y contempló el panorama: usando toda su fuerza y el pico a modo de palanca, solamente había conseguido alzar la persiana unos cinco centímetros y la cerradura, pese a todo, parecía en perfecto estado. Roberto tenía la impresión de que, ni intentándolo cuarenta veces, conseguiría alzar aquella condenada persiana. En el mismo momento en que Roberto se dio por vencido su pierna tomó vida propia y propinó una patada a la persiana con toda su fuerza.
Derrotado, Roberto se dispuso a coger de nuevo el pico que aun se mantenía introducido por debajo de la persiana cuando una fría y fuerte mano se aferró a su hombro, tirando de su chaqueta hacía atrás. La cara de Roberto, en ese momento, era la cara del mismísimo desconcierto.
Voló hacia atrás, como si un huracán le hubiera propulsado por los aires, y calló de espaldas al suelo. Su cuerpo no había podido ofrecer resistencia, todo había ocurrido demasiado deprisa. Hacía un segundo estaba pateando persianas y ahora estaba en el suelo, sin creer que eso estuviera pasando de verdad. Sin embargo allí desde el suelo pudo comprender el por qué de todo aquello, un gigante pelirrojo en calzoncillos y camiseta le había agarrado y tirado hacia atrás con una fuerza descomunal ¿Cómo había podido pasar todo aquello? ¿Cómo podía haber bajado la guardia de esa forma otra vez? Le habían cazado y a no ser que tuviera mucha suerte, Roberto estaba bien jodido.
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25/02/2010 at 21:11 Permalink
jajaja, estoy de acuerdo…
me imagino que van a seguir publicando cierto??, necesito saber que va a pasar con Roberto, excelente historia.
26/02/2010 at 15:59 Permalink
es verdad, lleva mucho sin publicar… a ver si de verdad se lo van a zampar.
16/03/2010 at 11:36 Permalink
Jajaja no hombre no! la cosa esta bastante paralizada porque el autor ha pasado del ostracismo del desempleado a una situación de esclavismo exacerbado! Pero se han logrado escribir algunos capítulos más que pronto verán la luz.
Gracias fieles lectores!
29/03/2010 at 15:43 Permalink
o sea que hay esperanza, que bueno saberlo.
y bueno, entre el desempleo y la esclavitud al menos lo segundo viene con dinero, asi que es una buena noticia jeje.
Saludos
13/04/2010 at 15:42 Permalink
Hola mis dos fieles lectores! me congratula anunciar que he conseguido escribir unos episodios que me propongo revisar y publicar, como mucho, la semana que viene. Creo que me portare bien y los meteré de una tacada para finalizar el segundo capitulo y ya ponerme con fuerzas renovadas con el tercero:
“El Diario del Hombre Muerto”
14/04/2010 at 9:53 Permalink
Venga…….. no te hagas de rogar y sigue con la historia que esta interesante.
16/04/2010 at 14:17 Permalink
No!!! el autor se a convertido en un esclavo del trabajo!!! es un zombi!!! Darle un palazo a ver si vuelve a la vida!
XDDD
animo!
06/05/2010 at 16:41 Permalink
jajajaja dos fieles lectores!!!, yo creo que son muchos más…
Concuerdo con Zombiman, animo que se puede, la historia esta muy interesante.