Finalmente Roberto había vuelto a la casa. No sabía que hacer. Por primera vez desde que llegó a aquella casa estaba empezando a sentir el miedo. Una ahogante sensación de opresión que se le cernía sobre las sienes y hacía fuerza, como para espachurrar sus sesos. Dentro de ella no se mojaba y sin duda el ambiente era más acogedor que el que ahí fuera le esperaba, pero las paredes se le venían encima y se sentía preso, más preso de lo que jamás se había sentido. Paredes y zombis; unas te protegían y te oprimían a la vez, te podían hacer libre o encarcelarte; los otros simplemente deseaban morderte, comerte, convertirte en uno de ellos. Se sentía perdido. Por unos instantes se sintió como si aun estuviese en aquel pequeño trastero donde había pasado tres días de encierro voluntario y todo lo demás no hubiera sido un sueño, extraño y delirante. Luego el fogonazo de un relámpago lo devolvía a la realidad inevitablemente, seguido por el atronador crujido del aire al cederle el paso al rayo.
Encendió una vela y subió de nuevo al baño, al del segundo piso. Desde que se había mirado al espejo había tenido una especie de revelación. Volvió arriba, cogió una toalla y se secó el cuerpo empapado tras desnudarse. Arrebujó la toalla en torno a su cabeza y la meneó con fuerza desmesurada hasta incluso hacerse daño. Cuando la retiró se vio la cara en el espejo, con el pelo totalmente enmarañado y húmedo. Se la palpó con las manos, tocando pómulos, barba y frente. Le daba la impresión de haber envejecido quinientos años e incluso le costaba reconocerse. “Quizá ya me he vuelto loco, quizá llevo semanas ido ¿Es la lluvia la que me ha abierto los ojos?”. Se tocó los ojos abriéndose los parpados con los dedos índice y anular. Estaban rojos y llorosos, con las pupilas ligeramente dilatadas. Miró el negro de sus pupilas y se ahogó en ellas.
En un instante Roberto dudaba de su identidad. Allí, a la tenue luz de la vela, sintió que no era Roberto el que estaba delante del espejo, sino que era el hombre muerto, el que anteriormente había vivido en esa casa y por momentos entendió el por qué había mordido el metálico cañón de la escopeta. ¿Así se había sentido? ¿Sin esperanza y perdido? Su familia había muerto, sus amigos habían muerto, ya no quedaba nadie que le diera el calor del contacto humano en kilómetros a la redonda. Ni siquiera sabía si quedaba alguien más en el mundo ¿Qué importaba pues vivir diez años más? ¿Qué importaba vivir si quiera dos días más? ¿Cuál sería la recompensa?
“No puedes entrar aquí. Ya estás muerto, amigo. ¿Entiendes? Ya estás muerto” le decía una voz en sueños. Quizá tuviera razón, quizá aquello no era más que su purgatorio particular. Quizá sólo tuviera que dar el paso, el mismo que dio el hombre que anteriormente había vivido en esa casa, y abandonar por siempre el mundo de los vivos. A la débil luz de las velas y con el repiqueteo de las gotas de lluvia como telón de fondo Roberto pensó por primera vez en la idea del suicidio como una opción a tener muy en cuenta.
Sigue leyendo » Episodio XX;
22/12/2010 at 23:26 Permalink
Fieles lectores! siento haber tardado tanto y ofreceros tan poco! Os iré dando más dosis poco a poco sin dejar pasar tanto tiempo!
Saludos!
23/12/2010 at 15:36 Permalink
Se agradece la historia, ya pensaba que no iba más jejeje.
Solo espero que Roberto no se suicide, porque si es así ya no habrá más historia de verdad.
Saludos
23/12/2010 at 18:41 Permalink
prometo que Roberto no se suicidara para dar matarile a la historia! por lo menos por ahora!!
24/12/2010 at 13:47 Permalink
Jajajaja más te vale!!! porque se notaria mucho!! Yo creo que las navidades puedes tomartelas de descanso y ya publica bien en enero. Leer historias apocalipticas en navidades es un poco raro XD
Bueno, feliz navidad para quien le guste y feliz año nuevo para todos!
30/12/2010 at 15:18 Permalink
Hola, gracias por los dos capitulos nuevos…
No vi los links en mi anterior comentario!
Feliz navidad
13/01/2011 at 21:16 Permalink
Queremos maassss!!
Para cuándo nuevos capítulos? que ya tenemos ganas de saber cómo le va a ir a Roberto…
Saludos!!
25/01/2011 at 14:42 Permalink
tengo preparados 3 episodios más, pero estoy volviendo a escribir (a costa de horas de sueño o diversión) y me voy a esperar a tener unos cuantos para soltaros una buena tacada de episodios.
Además, vienen cambios, así que tengo que centrarme un poco en la historia y ver por cual de los giros me decanto. Ya está bien de encerrarse en casa!!
26/01/2011 at 22:57 Permalink
A liquidar podridos se a dicho!!!!!!! Y queremos chicas guerreras. Jeje.
28/01/2011 at 21:34 Permalink
Amigo UNX, esta espera esta peor que la de la segunda temporada en “The Walking Death”, la noticia es que hay que esperar hasta Diciembre del 2011 para unos 12 capitulos (en la primera temporada fueron 4), una espera de unos 10 meses!
No es por criticar, que yo no soy nada creativo como para escribir un libro, pero creo que los seguidores se pueden aburrir por la espera y eso aplica tambien para tu historia!
Con todo este tiempo esperando, ya cada vez entro a esta direccion con menos esperanzas de encontrar algo nuevo, ya no recuerdo en que va la historia o hasta paso de recordar la direccion. Temo que, lamentablemente, estoy perdiendo el animo que tenia en los primeros dias.
Suerte con la historia y como en estos comentarios se deja el e-mail, seria bueno que los anotaras y cuando este la historia completa, nos envies un correito recordandonos para retomarla (tocara leerla desde el inicio para retomar el hilo).
Gracias por el tiempo que le dedicaste!