Episodio XXXVII

Mientras se disponía a salir al aire libre a comprobar como se presentaba la meteorología ese nuevo día, Roberto pensó que quizá “Albóndiga” fuera un bonito nombre para su primera mascota post-apocalíptica. ¿Acaso Albóndiga no había sido el incansable compañero canino de Mel Gibson en la película Mad Max? Roberto encontraba un ligero paralelismo entre su historia y aquel guión hollywoodiense. No recordaba demasiado sobre aquella película que había sido estrenada cuando él era demasiado niño, en todo caso, en ambas historias el mundo se había ido a la mierda.

Salió al aire libre de la mañana cuando el sol apenas se levantaba sobre el este. Rebuscó en sus bolsillos y encontró el paquete de tabaco. Aun quedaban algunos cigarrillos así que se encendió uno indiferente mientras Albóndiga se le metía entre las piernas inquieto. Caminó hacia la parte de atrás de la capilla, donde una roca surgía del suelo con un ángulo de cuarenticinco grados hasta alzarse varios metros sobre el suelo. Roberto se miraba los pies, caminando con cuidado para no tropezar con el juguetón perro, aun así podía comprender que el sol continuaba tapado por el manto de nubes de los días anteriores.

Una vez arriba del todo y junto a una de aquellas tumbas en miniatura esculpidas en la piedra rojiza, Roberto aspiró una calada del cigarrillo y alzó la barbilla para proyectar el humo hacia arriba, con fuerza. Entonces fue cuando lo vio, en dirección noreste, surgiendo de las nubes sobre el mar Mediterráneo. “El filo blanco de una espada” pensó ¿Y no era eso acaso lo que había soñado esa misma noche antes de que Albóndiga lo despertara sin querer? Una espada proyectando luz salvadora en forma de haz aliviándolo del yugo de los muertos en medio de la oscuridad.

Roberto era consciente que aquello sonaba demasiado a cutre-profecía estilo Nostradamus, pero acaso no estaba en un mundo donde los muertos cobraban vida y se comían a los pocos vivos que quedaban tras una hecatombe de desconocido alcance. Si alguien le hubiera advertido de la tragedia que se avecinaba cuando Roberto no era más que un becario de investigación vulgar, con una vida de lo más vulgar, no le hubiera hecho ni puñetero caso.

Así que ahí estaba. Subido a una roca mirando como un rayo de sol cruzaba las nubes y daba de pleno detrás de la montaña de Montjuïc, a unos veinticinco kilómetros de su posición. Un rayo de luz blanca y fulminante, mientras más lo miraba más sobrenatural le parecía. Parecía que mientras pasaban los segundos, la luz se volvía más intensa latiendo en casi inadvertibles pulsaciones. Perfectamente podía ser sólo su impresión, un truco perceptivo causado por el trauma de la muerte de todos sus conocidos y la necesidad de encontrar una salida. Pero qué importaba ¿No había soñado con una luz salvadora? Es más ¿No era esa la segunda vez que soñaba con una luz salvadora? Y algo más importante aun ¿No era la auténtica y pura verdad que necesitaba una salida? Roberto decidió que, en ese preciso momento, se encontraba en frente de su salida. Miró abajo y vio a Albóndiga que permanecía como petrificado, mirando igualmente fascinado aquel haz de luz blanca. A Roberto le bastó como confirmación de que se encontraba ante una señal divina que indicaba hacia dónde debía de dirigir sus pasos ahora que había escapado de su población.

Había pensado desde siempre que debía de evitar Barcelona y seguramente no se equivocaba. La ciudad condal no sería, ni mucho menos, el lugar seguro que cualquier superviviente deseara encontrar. No obstante, abandonarse a la soledad en los bosques o jugársela con pequeños pueblecitos de interior, podía ser igualmente peligroso. Además, allí tenía una señal. Tampoco tenía víveres para estar eternamente vagabundeando buscando alimentos, buscando otros hombres y mujeres. Había encontrado la escusa que necesitaba y no pensaba dejarla escapar. Tenía mil y una maneras de llegar hasta allí, donde el haz parecía incidir, detrás de la impresionante fortaleza que sobre la montaña de Montjuïc se erigía, y no todas ellas implicaban colarse en el centro de Barcelona para que una muchedumbre de urbanitas en pijama o semidesnudos se le abalanzaran encima.

– ¡Vamos Albóndiga! Tenemos un largo camino por delante. Porque tú te vienes ¿Verdad? – Albóndiga contestó con su carismático ladrido y le volvió a mirar a los ojos con aquella cara de absoluta fascinación perruna. Roberto rió abiertamente y se alegró de tenerlo a su lado. Juntos volvieron dentro de la capilla para preparar su equipaje. Sin duda, tenían un largo camino por delante.

No tenía prisa por llegar, o eso creía Roberto, no obstante allí no tenía otra cosa que hacer que aburrirse o desquiciarse. Además, le apetecía volver a Montjuïc. No sabía cuando pero la fortaleza que se había encargado de proteger Barcelona a cañonazos de los barcos invasores de yo-qué-se-que país al final se había convertido en un museo sobre el arte militar de todos los tiempos, donde se apelotonaban todo tipo de artilugios bélicos que desde pequeñito habían fascinado a Roberto.

Ambos, Albóndiga y él, recogieron el saco y la mochila y se dispusieron a marchar. Parecía que incluso la inflamación del tobillo le había desaparecido, se encontraba con fuerzas renovadas y, por fin, con un motivo para seguir adelante (aunque fuese tan débil y volátil como aquel). Encendió un nuevo cigarrillo, lo cual era todo un lujo para los tiempos que corrían, y disfrutó malgastando unos minutos fumándolo tranquilamente, calada tras calada, sin la apremiante presión de aquel centenar de muertos que había conseguido dejar atrás.

Roberto tenía la sensación de que aquel día no era, y con diferencia, tan frío como los anteriores ¿Acaso no sería la primavera, que ya empezaba a despuntar poco a poco? No importaba, ahora tenía otras cosas en la cabeza como, por ejemplo, llegar a Barcelona sin que los dientes de uno de aquellos muertos vivientes le rozara la piel.

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12 comentarios en "Episodio XXXVII"

  1. Seoreh
    26/04/2011 at 18:39 Permalink

    Un perro??! un recurso muy original, sí señor. Pero para cuándo el encuentro con personas vivas antes de que se vuelva loco del todo?

    Felicidades al autor. Muy buena la historia!!

    Saludos

  2. DAV
    27/04/2011 at 11:36 Permalink

    JAJAJAJAJAJAJAJA el perro de Fry!!!! no sera cosa de Buceante??? eh???? la unica putada va a ser cuando el perro se ponga a ladrar a los zombis… sera genial pasar desapercibido!

  3. Unx
    28/04/2011 at 1:13 Permalink

    El perro de Fry está por encima de Buceante jejeje. Tenía pensado introducir un perro desde hace tiempo (de eso puede dar fe el mismísimo Buceante), lo de hacerlo parecido a seymour me pareció una buena idea de último momento. Creo que todo el que tiene un recuerdo de él lo encuentra como un animal carismático, yo el primero, y del mismo modo que Roberto no es un héroe, el perro tampoco lo es. Supervivientes que se apañan con lo que pueden y tiran hacia delante como pueden.

    Espero que os parezca una buena incorporación. Tengo mucho por escribir ahora y pretendo que la cosa se desarrolle muy rápido, sin en Mar de Muertos ya aparecían buenas hordas, ahora en Barcelona la cosa no puede ser menos.

    ¡Gracias por el apoyo a todos los lectores!

  4. WhiteShark
    29/04/2011 at 14:16 Permalink

    Soy de Barcelona y conozco muy bien todas las localizaciones que describes. Animo. ¡¡¡¡¡ESTOY ENTUSIASMADO!!!!! ME ENCANTA TU RELATO

  5. Rocio
    05/05/2011 at 1:28 Permalink

    Hola!!Hace una semana por casualidad encontré esta página y desde entonces no he podido parar de leer. Muy buena historia, me está encantando. Espero que sigas escribiendo.

  6. Unx
    06/05/2011 at 0:40 Permalink

    Gracias a todos por el apoyo! aquí me tenéis trasnochando para poder seguir escribiendo para mis cinco fanes! jejeje.

    Empezamos un nuevo capítulo. Posiblemente el último. Y la cosa se pondrá calentita. Tengo muchas ideas pero también mucho por escribir así que espero poder ofrecer unas cuantas dosis pronto.

    Reciban un abrazo! Buenas noches!

  7. Juanky
    06/05/2011 at 19:52 Permalink

    Vengaaaaaaaa… ánimo, sigue escribiendo Unx !!!! Que me tienes en ascuas !! Y a ti Roberto, ánimo tambien, ya verás como sale todo bien !!!

  8. el_ilegal
    08/05/2011 at 23:26 Permalink

    HOMBRE!!! tienes algún fan más, que conste.

    un saludo

  9. DaRo
    13/05/2011 at 2:16 Permalink

    IMPRESIONANTEEEE!!! Lo mejor que he leido en muchisimo tiempo enhorabuena por este gran proyecto!!! En breve me pondre en contacto contigo. Muy buen trabajo, sigue con ello por favor!!!

  10. brryaann
    16/05/2011 at 22:14 Permalink

    muy buena tu historia desde que la encontre no te dejo de checar la pagina a ver si ya escribiste nuevos la verdad seria muy buena pelicula pero tengo duda
    ¿roberto ya no va encontrar sobrevivientes verdad? ¿o alguien mas se va a unir a roberto y albondiga?

  11. Unx
    23/05/2011 at 0:24 Permalink

    Gracias por el apoyo! por supuesto que sigue. Mas lento que lo que me gustaría pero intento ponerme un ratito, aunque a veces sea “afterhours”, para poder ir actualizando.

    Un abrazo a todos!

  12. Sprinks
    25/05/2011 at 18:59 Permalink

    ¡Hola! ¡descubrí esta página ayer por una mezcla de casualidad y aburrimiento y me ha encantado! Entre ayer y hoy me he fulminado todo lo que tenías escrito XD. Sigue escribiendo así de bien.
    ¡Saludos!

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