Episodio XI

El nerviosismo costó de diluir. Aun así Roberto acabó por encender la chimenea de nuevo y poner una cafetera al fuego en cuanto pudo. El recién llegado había sacado un paquetito de un bolsillo de su pantalón y había liado con destreza dos cigarrillos sin boquilla hechos con picadura de tabaco. Por lo visto, el tal Jaramillas había asaltado un estanco y tenía un surtido muy pero que muy variado de tabacos. Cuando los hubo terminado de liar, los encendió y le tendió uno de ellos a Roberto. Roberto le sirvió un vaso gastado con café, de nuevo sin azúcar. Ambos lo bebieron y ninguno de los dos dio muestras de lo amargo que estaba.

El tabaco sin boquilla le supo dulzón en la boca, denso y caliente. El café, trágicamente amargo. Sin azúcar; duro, como se había vuelto su mundo.

Si alguno de los dos tenía ganas de hablar (y las tenían), ninguno dio muestras de ello. Por lo visto, el sarcasmo de Javier Jaramillas ya se había agotado, quizá por comprender que la situación estaba siendo más tensa de lo que ninguno de los dos habría esperado. Finalmente fue Roberto decidió romper el hielo.

Tenía ganas de decirle lo furioso que estaba por su manera de presentarse, con el cuchillo por delante, tenía ganas de preguntarle por sus intenciones ahora que se habían encontrado. Sin embargo no fue eso lo que vocalizaron sus labios.

– ¿Cuál es tu historia? –Le preguntó Roberto de forma brusca, más de lo que hubiera deseado. Por lo visto, durante los prácticamente dos meses de vida solitaria se le habían olvidado los buenos modales.

– ¡Vaya! No pierdes el tiempo colega. Bueno supongo que no puedo esperar demasiada cortesía de alguien a quien le he puesto el machete en el cuello. ¡Culpa mía! – Jaramillas fue rápido. Más de lo que Roberto esperaba. Su mano se alzó sobre el machete y lo agarró por el mango. Antes de que se hubiera dado cuenta ya tenía el machete en frente de su pecho, a veinte centímetros de su esternón.

Roberto se sobresaltó pero tras un milisegundo Roberto pudo observar que la punta del machete no apuntaba hacía él, sino que éste lo había girado en su palma mientras lo cogía y todo eso sin que Roberto fuera capaz de percibirlo. O aquel tipo había tenido mucho tiempo para practicar maniobras con el machete día y noche, o había practicado algún tipo de arte marcial en el que usaran armas blancas. Roberto pensó un instante y recordó los días que había estado encerrado en su trastero, o los días que había pasado en la casa del hombre muerto, de modo que llegó a la conclusión que las dos opciones eran totalmente válidas.

Cuando sus ojos quedaron libres del embrujo de los brillos reflejados en la superficie metálica de la imponente arma blanca, Roberto alzó la vista para cruzarla con la del recién llegado. Sus ojos color ceniza tenían un brillo especial a la luz del fuego, aunque eso no restaba ápice alguno de la locura que transmitían. A su lado, Albóndiga se hallaba sentado sobre sus cuartos traseros mirándole también, con sus pequeños ojos color avellana. Tenían la misma mirada. Era definitivo.

“No quieras ver la tuya, pues”. La voz resonó lejana pero clara. Los duendecillos no dejaban escapar la oportunidad de contribuir a su dialogo interior.

– Cógelo colega, te lo regalo si quieres. Señal de buena voluntad. ¡Vaya si no! Pero no me lo claves que duele que no te imaginas. –Le dijo inocentemente, con aquella bobalicona expresión en la cara.

“¿Pero este tío de donde ha salido? ¿Quién coño dice Vaya si no? ¿De donde habrá sacado esa mierda de frase?”

No le dio tiempo de declinar su invitación cuando cayó en la cuenta de que ya tenía el machete entre sus manos. Era un arma magnífica bajo su punto de vista. Firme pero ligero y se ajustaba a su mano con una finura nada comparable con el vetusto mango de las hachas que había usado él. La punta era afilada y el peso muy equilibrado. Una vez asida por el mango, la hoja de aquella arma sobresalía unos veinticinco centímetros de su mano. Sin duda era un arma hecha para pinchar y para cortar. Y tenía la impresión de que, en caso de que fuera necesario, cumpliría su función con eficacia. Sin embargo ese también era su punto débil. Bajo su experiencia, los no-muertos hacían poco caso de cuchilladas o cortes profundos. En ese sentido el cine parecía haber acertado trágicamente. Lo mejor contra los zombis era la contundencia, el aplastamiento. A malas, y bien lo sabía él, el fuego.

–Es un arma magnífica. –Le dijo mientras se la devolvía cortésmente, después de observarla y analizarla. –Gracias por ella, pero no hace falta, mejor quédatela tu. –Después de aquel gesto Roberto se había relajado un poco. –Parece bien afilada, pero yo me quedo con mi hacha. Hasta ahora me ha dado buenos resultados. –El comentario iba cargado con un ligero toque fanfarrón. – “Que se entere, por si no había caído, que yo también tengo mi arma y que la he usado. Me has pillado desprevenido ahí fuera, sin duda, pero no soy ningún pardillo”.

–Por lo que veo ya te has cruzado con esos jodidos zombis ¿Eh? –Respondió el recién llegado. – ¡Qué tontería! ¿Quién no se los ha cruzado? Son un auténtico incordio, no lo puedo dudar ¡Joder qué locura de mundo que nos ha tocado vivir! Aun no tengo claro si esto es una pesadilla o qué. Por suerte, si te alejas un poquito de las ciudades puedes estar más tranquilo. De todos modos para cuando toca asumir cierto riesgo de mordisco de apestoso muerto tengo otros medios para sentirme un poquito más seguro.

“Otros medios”. El comentario resonó en la cabeza de Roberto por encima de todas las demás frases que Jaramillas estaba diciendo.

–Sin duda, los zombis son un engorro de cojones. –Sentenció Jaramillas. –Pero los peores, colega, los peores son los vivos.

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14 comentarios en "Episodio XI"

  1. Juanky
    04/07/2011 at 11:00 Permalink

    Roberto, me tenías ya preocupado !!!!!

  2. DAV
    04/07/2011 at 15:39 Permalink

    No nos dejes así!! que bueno eso de… “Los peores son los vivos..” Que cuente jaramillas su jodida historia!!!!!!!!!!!! :D

  3. Rocio
    05/07/2011 at 0:09 Permalink

    De verdad que pintas de loco tiene este Jaramillas, veremos a ver cual es su historia!!!

  4. Pep
    05/07/2011 at 9:11 Permalink

    Nada, no puede ser. Que me hacía ilusión que fuese una chica el ta Jaramillas. Con las ganas que tengo de ennoviar al pobre de Roberto.
    Y ya en serio, estupendo aporte… otro superviviente. A ver que cuenta de los vivos y cuantos son…

  5. Seoreh
    05/07/2011 at 18:47 Permalink

    Jaramillas?!! ese tío da más miedo que esos malditos zombis…

  6. DaRo
    07/07/2011 at 3:35 Permalink

    Impresionante, viviré esperando hasta que salga la siguiente parte… Sencillamente impresionante

  7. JLVassallo
    11/07/2011 at 14:38 Permalink

    La verdad de las mejores historias que he leido. Por favor continua que es un placer leer tu historia. Se agradece el esfuerzo.
    Slds.

  8. Sprinks
    11/07/2011 at 18:32 Permalink

    ¡Me encanta! No puedo dejar de leer.

    PD:No se por qué cada vez que leo Jaramillas pienso en Jeremías XD

  9. Bac
    22/07/2011 at 21:21 Permalink

    Saludos desde Aguascalientes, México. Excelente historia. En cinco horas me he leído todas las publicaciones. Espero que sigan varios capítulos más y nos digas algunas claves de lo que pasó. Y no vayas a salir con que le pasa algo al buen Albóndigas, primero que se coman al Jaramillas que al pobre perro.

  10. Unx
    25/07/2011 at 1:02 Permalink

    Sí, sí, lo se! me estoy retrasando! estoy preparando una buena tacada de episodios para satisfacer vuestra ansia (que tan feliz me hace, todo sea dicho). Vamos a ver si avanzamos un poco en la historia. Barcelona se acerca. Espero que os gusten las cosas que allí vamos a encontrar.

    Un saludo y muchas gracias a todos! Así da gusto!

  11. JLVassallo
    25/07/2011 at 21:42 Permalink

    Sr. Unx se agradece desde Argentina su historia. Muy entretenida y atrapante. La verdad es que dan ganas de gritar QUIEROOOOO MASSSSSSSS jajaja pero uno entiende que obligaciones laborales, familiares, etc., puedan retrasar sus publicaciones. Seguire chequeando su pagina todos los dias para poder seguir la historia.
    Si me permite comentarle a la derecha en el cuadro “Indice” me es imposible ampliar la opcion “Barcelona” a diferencia de los otros indices no se si es un error de la pagina o es que hasta que no cierra la parte de barcelona no se puede ampliar y cerrar.
    Muchas gracias por su esfuerzo.
    Slds.

  12. Unx
    25/07/2011 at 22:03 Permalink

    Amigo, opino lo mismo que tu… Esperemos que el refutado blogger que me lleva la página se de por aludido!! y sino espero que un zombi le mordisquee lentamente el dedo pequeño del pie eternamente!!

    ¡Gracias por el apoyo! y lo de Sr. me gusta como suena pero no hace falta hombre. Me agrada ver que mi historia haya cruzado el atlántico y guste también por allí. Toda una sorpresa que me hace crecer un poquito el ego, que nunca está de más.

    Un cordial saludo

  13. DaRo
    23/08/2011 at 22:20 Permalink

    Para cuando la siguiente parte??? No puedo esperar masssssssssssssss jajaja

  14. Islabobo
    01/09/2011 at 18:22 Permalink

    Redeu todos empeñados por ponerle novia al pobre Roberto, y digo yo , porque no un novio , jajajaj

    Unx una buena historia , ademas me gusta como escribes, es fluida , sigue asi tio mola , un seguidor mas y dandole tus referencias a otros amigos , que te lean

    Un Saludo a todos

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